TLCAN ¿Cómo van las negociaciones del Tratado más importante del mundo?

El Tratado de Libre Comercio firmado en 1994 tendrá que enfrentar nuevos retos como dos elecciones y la oposición de Donald Trump a que éste siga existiendo

Por Fernando Vela

Ciudad de México.- Una de las promesas de campaña del presidente de Estados Unidos fue cancelar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pues a su consideración, éste genera un déficit comercial que afecta severamente al país vecino.

En repetidas ocasiones, Trump ha reiterado que el TLCAN es el peor tratado comercial que su país ha firmado. No obstante, muchos economistas de las tres naciones señalan que, cuando se analizan por separado, esos déficits comerciales bilaterales no son una buena medida de la salud económica de un país, como señalan analistas de The New York Times.

Trump, también argumentó que el TLCAN es el culpable de la pérdida de empleos en Estados Unidos, sin embargo, a los fabricantes estadounidenses les preocupa que los cambios al TLCAN puedan perturbar la cadena de suministro mundial, elevando sus costos.

Pero, cuáles son los temas que se debaten en las mesas de negociación del Tratado de Libre Comercio, que fue firmado por los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, presidente de México; Brian Mulroney, primer ministro canadiense; George Bush, presidente de Estados Unidos el 1 de enero de 1994.

Las reglas de origen

La industria automotriz es la que ha visto mayores beneficios con el TLCAN, pues las autopartes se fabrican en las tres naciones, pero se ensamblan a bajo costo en México, actualmente los productores de autopartes lideran en el lado mexicano.

Estados Unidos exige que las autopartes con las que se ensamblan los autos sean en su mayoría hechas en su país, para que no sea necesario pagar un arancel. Ante esto, Trump pretende aumentar ese porcentaje, como parte de una estrategia que apoya el sindicato automotriz más grande de Estados Unidos.

A pesar que al final la cadena de valor se verá afectada, pues esta medida elevaría los costos de producción y por tanto, de venta al cliente final.

Arbitraje

De acuerdo con las reglas del TLCAN, las empresas en Estados Unidos, pueden usar un sistema de arbitraje independiente para obligar a un país a acabar con medidas que violen el acuerdo comercial, como subsidios gubernamentales que resulten en precios más bajos de un producto en comparación con el mismo bien en los otros dos países.

Este sistema ha sido utilizado principalmente por empresas canadienses y mexicanas en contra de Estados Unidos, y la Casa Blanca quiere ponerle fin.

Modernización

Las  tres naciones están de acuerdo en la necesidad de modernizar el TLCAN, pues en 1994 el internet estaba en pañales y ahora algunas cuestiones comerciales no tienen legislación. Algunas de las cuestiones que generan conflicto son los derechos digitales y nuevas reglas para los lugares de trabajo y el medioambiente.

Empleo  y salarios

Uno de los temas que más ámpula ha generado en las negociaciones del TLCAN es el sueldo de los trabajadores y la creación de empleos en los tres países.

Estados Unidos y Canadá exigen al gobierno mexicano que se eleve el salario mínimo de los trabajadores mexicanos, uno de los más bajos del mundo, las autoridades mexicanas se han negado a negociar este tema.

El desempleo en nuestro país se ha mantenido durante los más de 20 años de vida del TLCAN. Por ejemplo, la fuerza laboral en México creció de 32.3 millones de personas antes del TLCAN a más de 40 millones en el 2002.

Alimentación

Cuando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte eliminó los aranceles comerciales, las empresas de Estados Unidos exportaron maíz y otros granos a México, por lo que los campesinos mexicanos no pudieron competir.

México disminuyó los subsidios a los agricultores, una combinación entre la importación de granos procedentes de Estados Unidos y la disminución de los apoyos del gobierno a la actividad agrícola han sido los verdugos del campo mexicano, que no es capaz de mantener su seguridad alimentaria.

Libre paso

En el año 1994, cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio (TLC) se preveía en una de sus cláusulas del Tratado, que los camiones que arribaran de territorio mexicano podrían viajar dentro de Estados Unidos, más allá del límite de la zona comercial permitida de 32 kilómetros, sin embargo, para 2008, 14 años después de implementado el TLCAN, la Cámara de Representantes  de EU, desechó un proyecto que estudiaría la viabilidad de esta medida.

Los legisladores estadounidenses argumentaron que los camiones mexicanos no cumplían con los estándares de seguridad requeridos en aquel país y se les bloqueó el paso.

Elecciones

Las negociaciones del TLCAN se han visto empantanadas por los procesos electorales de Estados Unidos, este año tendrán elecciones intermedias y se definirá en buena medida el destino del presidente Trump.

En noviembre se celebrarán elecciones para renovar a representantes y senadores en Estados Unidos. Los legisladores electos toman posesión el primero de enero de 2019.

Pero, el tema que más preocupa a las tres naciones es la elección presidencial de México. Andrés Manuel López Obrador, quien encabeza las encuestas, ha puesto nerviosos a los inversionistas pues en su propuesta de campaña ha pedido que se analice los alcances del tratado y si ha sido beneficioso para México.

En repetidas ocasiones, López Obrador ha pedido que el TLCAN sea negociado hasta después de las elecciones del 1 de julio y que sea el equipo financiero del Presidente ganador quien lidere las negociaciones.

¿Qué sigue? El representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, refrendó el compromiso del gobierno de Donald Trump de continuar avanzando para conseguir “el mejor TLCAN posible”.

Lighthizer hizo notar que las negociaciones han cubierto “asuntos muy complejos”, como propiedad intelectual, productos lácteos, agricultura, reglas de origen, energía y salarios.

Paul Ryan, quien controla la legislación en la Cámara de Representantes, fijó el próximo jueves 17 como fecha límite para notificar un nuevo pacto comercial, pues el congreso estadounidense termina sesiones.

Por su parte, el Gobierno Mexicano respondió que las negociaciones del TLCAN deben mantenerse y no correr riesgos; no se sacrificaría  el equilibrio y la calidad del Tratado por los tiempos políticos de Estados Unidos.

El actual primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, discutió a principios de semana con Donald Trump, la posibilidad de a una conclusión rápida. Sin embargo, el grupo empresarial que asesora al Gobierno mexicano en la renegociación del TLCAN no descarta que continúe el proceso de modernización, aunque no se llegue a un acuerdo el próximo 17 de mayo.

La nueva versión ya no alcanzaría a ser aprobada por las actuales legislaturas de Estados Unidos ni de México y tendrían que aprobarla los nuevos miembros de ambos Congresos.

La moneda de la aprobación del nuevo Tratado de Libre Comercio de América  del Norte sigue en el aire, los procesos electorales de EU y México complican que éstas lleguen a buen puerto, la administración de AMLO en caso de llegar a ser presidente de nuestro país podrá aceitar las negociaciones, como dicen los clásicos ¡“pue que sí, pue que no o pue que quien sabe”!

fhv

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