Una desgracia / En opinión de Carlos Ramos Padilla

Redacción MXPXolítico.-  No es sólo la apatía, la burocracia y el mal trato habitual, ahora se suma la famosa austeridad republicana que presenta daños en verdad en áreas insospechadas. Caso concreto en la morgue de Cuautitlán-Mexico en donde a decir de los empleados no hay dinero para dar mantenimiento al refrigerador en donde conservan los cadaveres hasta ser reconocidos por familiares, terminar los trámites forenses o concluir las autopsias de ley.

Por resulta que los cuerpos tienen que ser amontonados en los pasillos, con urgencia de que alguien los reclame o que se vayan a la fosa común porque al salir de las instalaciones a casi un día de su llegada ya están en estado de putrefacción. La falta de respeto, de sensibilidad es evidente. Nadie otorga un mínimo de dignidad a esos seres humanos que 24 horas antes tenían vida, identidad y familia. Hoy están al abandonado, hinchados, desnudos, tirados entre la inmundicia y charcos pestilentes de agua cargada de desechos y sangres. Así como lo lee. De llegar algún familiar después de “las diligencias” que tardan horas por falta de personal, se ven obligados a reconocer entre varios cuerpos a quien buscan.

Eso sí, advierten, están preparados? No se desmayan? Tápense la nariz pata aguantar? . Que desgraciados! Y este es un término decente para “esos” que no tienen la más elemental humanidad para tratar ni a los vivos en las oficinas ni a los muertos en ese refrigerador inservible que podría representar un foco de infección y daño sanitario.

Por qué nadie se fija en eso? Y no estoy tratando el que se reduzca el salario a los empleados, o se acuse de corrupción a la alta burocracia, o que se hable de ahorros nacionales, no, aquí habló de la carencia absoluta de valores, de ética, de pundonor, de decoro, de HUMANIDAD. Nadie tiene el derecho de arrojar al piso salpicado de suciedad el cuerpo de un ser humano esperando, ha pronto, que nadie lo reconozca para tirarlo como basura en la fosa común antes de que hincado por los gases se reviente e la camilla.

No se que podría decir a esto el que ordena el recorte de presupuesto. Repito no se trata de no comprar hojas de papel o de cancelar la compra de gasolina para vehículos oficiales. Se llama caer en lo peor, no respetar a nadie. Ni siquiera consideran el dolor de las familiares que perdieron a su padre, su madre o un hijo. Simplemente les exigen esperar su turno de dos a tres horas sólo para entregar los documentos y después, “ya veremos” si pueden identificar el cuerpo.

Por cierto colgado en un pizarrón de corcho en la pared, sostenido por una tachuela se lee un aviso que dicta “ prohibido meter cadaveres al refrigerador” con la consabida advertencia, “prohibido sacar fotos”. Ojalá que esto alguien se lo puede platicar al Presidente para que entienda que ni sus youtubers favoritos podrían narrar lo que ocurre en la morgue. Y que conste, aunque el Presidente tenga derecho a descansar, esto no es una provocación. Digo sólo para que entienda hasta donde llegan las consecuencias de sus ocurrencias. 

 

Autor: Carlos Ramos Padilla 

 

 

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