Un escenario complejo / En la opinión de Marcos Marín Amezcua

Por Marcos Marín Amezcua 

No nos vamos a contar historias. El triunfo del PRI en las elecciones del 1 de julio sería catastrófico. Si ya era una pésima noticia en 2012 -porque demostraron los priistas su ineficacia y sobre todo ser voraces y no hartarse desearlo durante el presente sexenio- pareciera ser que una vez que los priistas han subastado las riquezas nacionales y encumbrado a una camarilla de ladrones, solo restara escriturarse México.

Para votar efectivo y de manera razonada evitando tan brutal escenario que no necesitamos como país, es imposible no juzgar antes al sexenio priista de Peña. Valorarlo evidenciaría las carencias manifiestas del PRI y su no recomendada continuidad. Ello ayuda a identificar el problema y a no repetir el error de 2012. Un sexenio priista que nos quedó a deber todo. Uno que nos entrega las peores cifras de violencia y sobreendeudamiento, corrupción y desvergüenza discursiva. Por todo ello sumado, sería un verdadero desastre su triunfo con Meade.

Y puede ganar.

Para escriturarse México poniéndolo a su nombre, los priistas necesitan estos nuevos seis años. Y por eso su odio a quienes desean echarlos del poder, más que del gobierno, del poder, porque es con el poder con el que han legitimado sus desgraciadeces. Y lo saben y no pueden desmentir que así haya sido. Sí, nos jugamos el futuro, pero nos lo jugamos porque de repetir, pondrán todos los cerrojos para jamás ser echados por la vía del voto.

Encubridores, los priistas del círculo presidencial se han despachado con la cuchara grande. Se comprende así perfectamente bien porqué son tan rijosos y agresivos con quienes proponen otra manera de ser, hacia otro proyecto de país diferente a la exclusión y al negocio privado a costillas de lo público como lo han ejercido y desde luego, se entiende porqué están aterrados de ser echados del mando.

Porque claro, en el nombre del "porque lo ordeno y mando", han hecho de las suyas a diestra y siniestra.

Hace un año a los priistas mexiquenses se les llenaba la boca diciendo que Morena no era la opción en Edomex. Un año después, el desgobierno priista de continuidad que representa Del Mazo, es la mejor muestra del error de haber repetido con un partido como el PRI, sin la más remota idea de qué hacer salvo la de disponer del erario público para su beneficio. Edomex es la mejor muestra de que el PRI no debe de repetir en el gobierno nacional y juzgando así sus resultados desastrosos.

Por eso sería catastrófico que el 1 de julio ganara el PRI. Como en el partido México-Alemania, no podemos dar por sentado ni que ya ganó una opción diferente al PRI ni que el juego ha terminado. ¡¡Qué va!! Eso lo sabremos hasta el último momento y por eso no hay que bajar la guardia.

Por lo que si usted no pesaba votar por el PRI, sepa que hace bien en sostenerse, pero no en confiarse.

Los ciudadanos deben de ser bien conscientes de que el PRI tiene el aparato del Estado para ganar. No como una vaguedad, sino como una realidad. Tiene acceso al erario federal y lo usa para compra de votos. Como que ya vimos filas ingentes recibiendo enormes cantidades de dinero. Eso mengua la democracia, eso ayuda al PRI a ganar no por convecimiento, sino por omisión y carencia de ideas. Muy grave, desde luego.

Como en estos momentos no tiene propuesta de país, porque la única propuesta quer tiene es que el PRI ha decidido venderse así mismo la Patria, entonces sus ganas de retener el poder por el poder mismo, a como de lugar, son evidentes e innegables. Si es así como lo es, entonces nada obliga a los electores ha soportar tal condición. La oportunidad de impedirlo la tiene usted el 1 de julio.

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